Preparar parece avanzar porque organiza posibilidades. En algún momento puede protegernos del trabajo real.
Cambia “¿qué necesito organizar?” por “¿qué puedo abrir?”. Un archivo, una página o una herramienta ya son un comienzo.
La primera versión solo necesita existir lo suficiente para que puedas reaccionar a ella.
Encontrar otro comienzo