Cuando un proyecto lleva tiempo parado, solemos intentar compensar el tiempo perdido y rehacer todo el plan.

Un regreso más amable empieza con una pregunta menor: ¿qué es lo último que todavía tiene sentido aquí? Puede ser una frase, un archivo o una nota.

Elige ese hilo y deja visible el próximo gesto. La meta es hacer posible volver mañana sin empezar de cero.

Encontrar otro comienzo